Hay tantas cosas...

Sigue sin llover, y el aire se vuelve cada vez más toxico y más denso.
Tengo los pulmones llenos del humo de la ciudad y el corazón de agonía.

He estado en todas partes de esta maldita ciudad, he visto de todo y he observado a cada persona con la que me he cruzado.
En el fondo esperaba verte entre ellos. Pero, de este modo, tan lejos, es más fácil odiarte.

Es más fácil odiarte sin saber nada de ti, sin tener una respuesta a tu partida y sin verte a los ojos, los que siempre me han proporcionado tanta calma.

No quiero pensar en eso. La verdad es que hay tantos recuerdos que quiero evitar traer a mi mente en estos momentos. Hay tantas cosas en estos días que me oprimen el pecho y aguan los ojos.

Creo que debería dejar de escribirte... de todas formas tu nunca leerás estas palabras, pero en estos momentos es el único consuelo que le queda a mi alma.

5 comentarios:

  1. Maravilloso..
    Me ha atrapado por completo.
    Gracias, una vez más, por permitirme emocionarme con tus escritos.

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    1. Hoy toca filosofear con un buen café.
      Ya sabes.
      Besos.

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    2. Sin tu constante apoyo, viejo amigo, nada seria posible.
      Besos

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  2. ¡Hola! Qué linda forma de escribir. Me resulta un tanto nostálgica, pero esas plumas son unas de las que más me gustan (más cuando expresan sentimientos tan profundos). Felicitaciones por tu relato :)
    Acabo de descubrir tu blog, te sigo♥

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    1. Gracias, comentarios como estos son de gran apoyo. Mil besos

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